En odontología, es un procedimiento quirúrgico consistente en la colocación de un material de relleno óseo y una membrana biológica, que protege este injerto óseo, con el fin de regenerar una zona del maxilar afectada por la pérdida ósea. ¿Cuándo utilizamos un injerto de hueso? Preservación Alveolar: Tras la pérdida dental o extracción dental el hueso sufre un proceso de remodelación por defecto. Donde antes existía una raíz dental y un diente ahora existe un espacio vacío llamado alvéolo. Este alvéolo en su cicatrización se va a colapsar y va a perderse un gran volumen a lo ancho y a lo alto. Si las extracciones dentales son consecutivas en el maxilar, la pérdida ósea se agrava, se hace más extensa. Al retirar una raíz dental, es conveniente realizar un injerto óseo para mantener este volumen y que el alvéolo no se colapse. A este procedimiento lo llamamos preservación alveolar. Elevación de Seno:  Los senos maxilares son unas cavidades situadas en el maxilar superior, forman parte de las vías aéreas.  Su extensión varía de unas personas a otras, normalmente van de canino superior al segundo molar superior. Cuando existe una pérdida dental en los dientes del maxilar superior relacionados con el seno maxilar se hace necesario realizar un relleno óseo o injerto óseo en el interior de este seno maxilar Regeneración Periodontal: La enfermedad periodontal es una enfermedad bacteriana que cursa con la pérdida de hueso alrededor de los dientes, en una fase avanzada existe movilidad dental y finalmente pérdida prematura de las piezas dentales. Una vez tratada la enfermedad periodontal, podemos realizar injerto óseo en las piezas afectadas con el fin de prolongar la vida y la función del diente en la boca. Regeneración Ósea vertical y Horizontal: Cuando existe una gran reabsorción ósea producida por la pérdida de dientes prematura, se hace necesario regenerar el hueso de manera vertical, horizontal o ambos. Para ello utilizamos distintos tipos de injerto óseo y barreras biológicas para recuperar toda esa estructura ósea perdida con el fin de colocar los implantes dentales en las posiciones óptimas. Esto se va a traducir en un mejor resultado estético y funcional para el paciente.